Tendría que desenredarse la punta de la madeja con más y mejores resultados, con la caída de más involucrados en una red que ha sido un jugoso negocio para muchos
El 21 de julio del año 2019 y a raíz de los hechos trágicos de Tlahuelilpan Hidalgo, donde el robo de combustibles a través de tomas clandestinas provocó una explosión que dejó un saldo de más de cien personas fallecidas, el gobierno federal declaró oficialmente terminado el problema del “huachicol”.
Sin embargo, ahora, seis años después, en pleno 2025, esta teoría se derrumbó luego de que la Secretaría de Seguridad Ciudadana, asestó a mitad de semana uno de los golpes más certeros en contra de este delito con la detención del vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna.
Se trata de la captura de un servidor público y militar de más alto rango en el gobierno que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum y el hombre que en enero del 2024, juró como comandante de la Décima Segunda Zona Naval, con sede en Puerto Vallarta, Jalisco.
El marino alcanzó además rango de vicealmirante tras un ascenso rápido dentro de la SEMAR, gracias a su cercanía con el entonces secretario de Marina, José Rafael Ojeda Durán, de quien además era sobrino político y secretario particular.
Manuel Roberto y su hermano Fernando, también marino, ya habían sido señalados como cabezas de una red de corrupción y tráfico de influencias durante el sexenio pasado, siendo ambos hijos de la cuñada del ex secretario Ojeda Durán, a quien el expresidente López Obrador describió en su momento como “honesto, íntegro… un hombre recto”.
Todo este entramado demuestra que ni se acabó el huachicol, que el combate a la corrupción no ha terminado, ni que las Fuerzas Armadas están a salvo del jugoso negocio de los hidrocarburos ilegales. Esto es además la punta de madeja que tendría que desenredarse con más y mejores resultados y con la caída de más involucrados en una red que ha sido un jugoso negocio para muchos.
Entrados en los días previos a la celebración del 215 aniversario de la Independencia de México, la fecha transcurre en este 2025 en medio de acusaciones de Traición a la Patria entre los actores políticos del país.
“Traición a la Patria es un delito grave en México que implica realizar actos en contra de la independencia, soberanía o integridad de la nación, con el fin de someterla a un gobierno o grupo extranjero”.
Por un lado quienes integran el gobierno de la 4T, entre funcionarios del gabinete, legisladores y gobernadores estatales, acusan a la oposición de ser los auténticos traidores, porque suponen que son quienes desean que al gobierno de México le vaya mal, porque no defienden los intereses del pueblo y por estar a favor de una intervención militar extranjera para combatir a la delincuencia organizada.
Del lado de la oposición, las acusaciones van en el sentido de que al amparo de la impunidad y el uso del poder, el gobierno federal pactó desde un acuerdo de no agresión y omisión.
El pueblo de México que es “Buenos y Sabio” debe juzgar quien o quienes son en realidad los verdaderos Traidores a la Patria”, lo que está tipificado en el Código Penal Federal de México, y específicamente los artículos 123 al 126, establecen que la sanción a quien cometa ese delito será de 5 a 40 años de prisión, así como una multa hasta de cincuenta mil pesos.
Pues bueno, que juzgue el pueblo de México, que finalmente es “Bueno y Sabio”.
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