
La pediculosis puede aparecer en cualquier familia. No distingue entre cabello limpio o sucio ni es señal de falta de higiene.
Sin embargo, los mitos que rodean a los piojos todavía provocan vergüenza, burlas y aislamiento entre niñas y niños.
En algunas regiones de México, entre 18% y 33% de los escolares presenta pediculosis, según cifras citadas por los organizadores de una nueva campaña nacional, con base en información institucional y publicaciones médicas.
Es decir, hasta tres de cada 10 estudiantes podrían enfrentar una infestación durante su etapa escolar.
Quizá te interese leer esto: Menopausia, momento clave para hacer una pausa y revisar
Tener piojos no significa falta de higiene
Aunque se trata de un problema frecuente, muchas familias prefieren ocultarlo por miedo a ser juzgadas. Este silencio facilita que los piojos continúen propagándose y retrasa la atención.
La pediculosis ocurre cuando el cuero cabelludo es infestado por piojos, pequeños parásitos que se alimentan de sangre humana. Su presencia puede causar comezón intensa, irritación y lesiones provocadas por el rascado.
Pero el impacto no siempre se limita a la piel. En el entorno escolar, un caso de pediculosis puede generar burlas, rechazo y ausencias, especialmente cuando se relaciona equivocadamente con suciedad o descuido.
“Como directora de escuela, he visto el impacto emocional que la pediculosis genera en los niños y en sus familias. No se trata solo de un problema de salud; también afecta la autoestima y puede derivar en bullying”, explicó la neuropsicóloga y pedagoga Regina Asencio.
¿Por qué los piojos se propagan fácilmente en la escuela?
La convivencia cercana facilita el contagio, especialmente cuando las cabezas entran en contacto durante los juegos, las actividades grupales o las fotografías.
Compartir algunos objetos personales también puede favorecer la propagación.
Por eso, detectar un caso a tiempo y comunicarlo sin culpas es fundamental. Ocultarlo por vergüenza puede ocasionar que más integrantes de la familia o del salón resulten afectados.
El dermatólogo pediatra Igor López advirtió que algunos pacientes llegan al consultorio con infestaciones avanzadas que pudieron atenderse antes.
También insistió en que tener piojos no es reflejo de descuido, sino una condición común que debe enfrentarse con información y responsabilidad.
Prevenir sin señalar ni avergonzar
Frente a esta problemática se presentó el Movimiento Nacional Preventivo Herklin, una iniciativa respaldada por especialistas en dermatología pediátrica que busca orientar a familias, docentes y personal de salud sobre la prevención y atención de la pediculosis.
El mensaje central es sencillo: revisar, informar y actuar sin estigmatizar.
Ante la presencia de piojos o liendres, se recomienda evitar remedios improvisados y buscar orientación profesional para elegir un tratamiento adecuado, sobre todo cuando se trata de menores de edad.
También es importante hablar del tema con la escuela.
La comunicación permite alertar a otras familias para que revisen a sus hijos, sin revelar identidades ni convertir el caso en motivo de señalamientos.
Pelópolis: aprender sobre piojos jugando
Como parte de la campaña, Papalote Museo del Niño inauguró Pelópolis, una experiencia interactiva que transforma el ciclo de vida de los piojos en un juego educativo.
Los visitantes entran simbólicamente en una ciudad a escala de estos insectos, rodeada de peines, diademas y cepillos gigantes.
Durante el recorrido deben identificar las tres etapas de su desarrollo: liendre, ninfa y adulto.
La experiencia permanecerá abierta hasta septiembre de 2027 y busca que niñas y niños comprendan qué son los piojos, cómo se propagan y por qué no deben utilizarse como motivo de burla.
“Los piojos pueden presentarse en cualquier persona y no son motivo de discriminación”, señaló Alejandra Cervantes Mascareño, directora general de Papalote Museo del Niño.
Más allá de eliminar una infestación, el reto consiste en acabar con las ideas equivocadas que la rodean.
Porque los piojos se atienden con medidas oportunas; la vergüenza y el bullying, con información, empatía y conversaciones claras.
No te vayas sin leer esto: Depresión masculina sigue invisibilizada; 8 de cada 10 suicidios en México son de hombres



