Virginia Ferrer
La fotografía volvió a convertirse en un ejercicio de intimidad y expresión artística con la develación del retrato de Maxine Woodside, realizado por el fotógrafo Uriel Santana como parte de la exposición “Las formas del alma”, proyecto que reúne imágenes de distintas personalidades que aceptaron mostrarse sin filtros ni artificios.
Para Santana, trabajar con la llamada “Reina de la Radio” tuvo además un significado especial, pues fue una de las primeras figuras que fotografió cuando comenzó su carrera en México, hace más de 26 años.
El fotógrafo reconoció que la participación de Woodside fue especialmente emotiva, no sólo por la historia que los une, sino porque representa el espíritu de una exposición que busca explorar la belleza y la identidad más allá de los convencionalismos.
Santana explicó que su propuesta parte de la idea de que el cuerpo es la expresión más cercana al alma, por lo que la desnudez funciona como un recurso artístico para retirar maquillaje, ropa y filtros y acercarse a la esencia de cada persona.

Woodside, por su parte, tomó el reto con sentido del humor y seguridad, al considerar que “desnudar el alma” significa bajar el volumen de lo exterior para escuchar lo esencial. La conductora se mostró divertida ante la experiencia y aseguró estar contenta de haber aceptado la propuesta. “A la vejez, viruela”, bromeó al referirse a su participación, dejando claro que la edad no es un impedimento para explorar nuevas formas de expresión.
“Las formas del alma” representa la primera etapa de un proyecto que continuará con la publicación de un libro en noviembre, en el que Santana reunirá nuevas fotografías y ampliará su propuesta artística.
La exposición, que ya ha recorrido ciudades como Monterrey, Guadalajara y San Miguel de Allende, permanecerá alrededor de mes y medio en el Hotel Andaz de la colonia Roma, con la posibilidad de extender su permanencia y sumar posteriormente una muestra de pinturas relacionadas con el proyecto.
Con 48 personalidades fotografiadas para esta exposición, entre ellas Daniela Roma, Mariana Seoane, Diego Amozorrutia, Ericka Buenfil y Sebastián Ruli, entre otras, Santana reconoce que aún tiene muchos personajes por retratar, pues considera que cada persona tiene una historia que contar cuando se atreve a mostrarse tal como es.
Inspirado desde adolescente por el trabajo de Richard Avedon, el fotógrafo ha construido una mirada en la que la desnudez no distingue edades ni formas, sino que busca encontrar una belleza esencial. Para él, ese es precisamente el propósito de “Las formas del alma”: mirar más allá de la apariencia para descubrir aquello que hace única a cada persona.



