Virginia Ferrer
Hablar de dinero suele venir acompañado de palabras poco amigables: estrés, deudas, preocupación, culpa… y hasta cierta incomodidad cuando alguien pregunta cuánto ganamos o en qué gastamos.
Por eso, Xiomara Ángel decidió cambiar la conversación y, literalmente, ponerle una copa de vino de por medio. Así nació Vinito y Finanzas, un espacio que busca que hablar de nuestras finanzas deje de sentirse como una sesión de regaño y se convierta en una charla relajada, práctica y, por qué no, divertida.
“Es un espacio para hablar de dinero de una manera relajada, divertida, sin ese estrés, sin esa angustia”, cuenta Xiomara, quien creó el concepto hace dos años, cuando el 8 de mayo dio su primera plática, todavía con mucho miedo e incertidumbre.

La idea era sencilla: aprovechar algo tan disfrutable como una copa de vino para quitarle resistencia a un tema que muchas veces evitamos. Porque sí, podemos pasar horas hablando de viajes, restaurantes o series, pero cuando llega el momento de revisar la cuenta bancaria, de pronto preferimos hacernos los distraídos.
Para Xiomara, el primer paso hacia unas finanzas sanas no es convertirse en experto en inversiones ni aprenderse de memoria términos financieros. Es saber dónde estamos parados. Registrar cuánto dinero entra, cuánto sale y cuáles son nuestros gastos fijos puede ser tan sencillo como sacar una libreta o abrir un Excel.
“Hay que trabajar con lo que tenemos hoy”, explica y, a partir de ahí se puede conocer cuánto necesitamos realmente al mes y comenzar a tomar decisiones más conscientes, sin pretender cambiar nuestra vida financiera de un día para otro.
En estos dos años, Xiomara también ha descubierto que el dinero tiene mucho más de emocional que de matemático. Las preocupaciones económicas pueden provocar angustia, miedo o frustración, y muchas veces esos sentimientos terminan influyendo en nuestras decisiones.
Por eso, Vinito y Finanzas también se ha convertido en una comunidad donde las personas descubren que no son las únicas intentando ordenar sus cuentas. Y quizá ahí está una de las partes más valiosas de la experiencia: dejar de sentir que mejorar nuestras finanzas es una batalla que tenemos que librar completamente solos.
¿Cuándo deberíamos empezar a hablar de dinero?
Para Xiomara, cuanto antes, mejor. En una de sus sesiones incluso recibió a Vicky, una niña de 10 años que acudió acompañada por su papá. La experiencia le confirmó que la educación financiera puede comenzar desde la infancia, enseñando a los niños, de manera sencilla, a cuidar, administrar y hasta invertir simbólicamente su dinero. Al final, somos una esponja durante esos primeros años y muchas de las ideas que aprendemos entonces sobre el dinero nos acompañarán durante toda la vida.
La filosofía de Vinito y Finanzas podría resumirse en una frase de Xiomara: “Lo que resistes, persiste”. Por eso propone dejar de huirle a las finanzas y empezar a hacerlas sencillas y sostenibles, incluso acompañándolas de algo que nos genere placer, como una buena copa de vino.
Las sesiones duran alrededor de dos horas y se realizan en Ciudad de México y también en línea, generalmente una vez por semana. Además, el concepto puede llevarse a empresas como una herramienta de bienestar para colaboradores.
Para conocer las próximas dinámicas y empezar a poner en orden tus finanzas, puedes buscar a “Vinito y Finanzas” en Instagram o escribir al WhatsApp 55 2185 0910. La invitación, en realidad, es bastante simple: quizá el primer brindis por nuestras finanzas sanas pueda ser hoy.



