Entre luces que se reflejan en el agua, música, danzantes y un recorrido simbólico hacia el Mictlán, Chignahuapan, Puebla, se prepara para celebrar los 30 años del Festival de la Luz y de la Vida, una experiencia que combina las tradiciones del Día de Muertos con un espectáculo lleno de color y simbolismo.
Del 30 de octubre al 2 de noviembre, este Pueblo Mágico espera recibir a visitantes nacionales y extranjeros, que buscan vivir una de las celebraciones más representativas de la temporada.

El corazón de la fiesta será la laguna de Chignahuapan, donde más de 90 danzantes y actores darán vida a una puesta en escena inspirada en los nueve pasos que, de acuerdo con la tradición mexica, las almas debían recorrer para llegar al Mictlán.

Música, iluminación y pirotecnia acompañarán las cuatro presentaciones programadas, mientras una pirámide con tecnología 4D sumará elementos visuales a este viaje por las creencias del México prehispánico.
La experiencia también se extenderá por las calles del municipio con espacios como la Ofrenda de las Mil Luces y la Calzada de las Almas, escenarios que invitan a recorrer la localidad y acercarse a las expresiones con las que se recuerda a quienes ya no están.
A tres décadas de su creación, el festival se ha convertido en uno de los principales atractivos de Chignahuapan durante el Día de Muertos, con reconocimiento más allá de sus fronteras y visitantes que incluso llegan desde países como Colombia y España.
Pero la visita puede ir más allá del espectáculo nocturno. Chignahuapan también es conocido por sus talleres de esferas navideñas, donde es posible conocer parte del trabajo artesanal que distingue al destino, además de probar su gastronomía y recorrer sus espacios religiosos. Sus paisajes naturales y opciones de aventura ofrecen otros motivos para prolongar la estancia y descubrir el municipio a otro ritmo.

La celebración también representa una oportunidad para la actividad turística y económica local. Para esta edición se prevé la llegada de 85 mil visitantes, una derrama económica superior a los 75 millones de pesos y una ocupación hotelera cercana al 100 por ciento, cifras que reflejan el interés que despierta la festividad y el movimiento que genera para los prestadores de servicios.
Con tres décadas de historia, el Festival de la Luz y de la Vida invita a descubrir el Día de Muertos desde una experiencia que une memoria, cultura y espectáculo. La propuesta es recorrer Chignahuapan, dejarse llevar por sus luces y leyendas, conocer sus tradiciones y disfrutar de un destino que encuentra en estas fechas una de sus expresiones más especiales.



