Día de Muertos y cómo recordar a las mascotas que dejaron huella en nuestra vida

El amor por las mascotas también tiene un lugar en las ofrendas de Día de Muertos. Entre flores de cempasúchil, veladoras y fotografías, cada vez más familias incorporan collares, juguetes y otros objetos de sus perros, gatos y demás animales de compañía para recordar los momentos compartidos y honrar el vínculo que permanece en su memoria.

En México, el 27 de octubre se ha popularizado como una fecha para recordar a los animales de compañía que han fallecido y de acuerdo con esta creencia popular, ese día sus almas regresan a visitar los hogares donde vivieron.

Por ello, algunas familias preparan una ofrenda especial para recibirlos simbólicamente y darles un espacio dentro de una de las tradiciones más significativas del país. Y es que, armar un altar para una mascota no requiere grandes preparativos: una fotografía, su juguete favorito, un collar, un recipiente con agua o alguno de los premios que disfrutaba pueden convertirse en elementos llenos de significado.

Las flores de cempasúchil también forman parte de estos homenajes, como símbolo del camino que guía a las almas durante estas fechas. Lo importante es elegir aquello que evoque su personalidad y los momentos que compartieron.

“Una ofrenda para una mascota habla de la historia que una familia construyó con ella. Un collar, su juguete o una fotografía pueden parecer objetos sencillos, pero para quienes compartieron años a su lado tienen un significado muy particular. Son una manera de recordar y agradecer lo vivido”, señala Adrián Rodríguez-Granada Madrid, socio y director general de Pets in the Sky, empresa especializada en servicios funerarios para mascotas en la Ciudad de México.

Estas formas de recordar también conviven con otras imágenes, como la del Puente del Arcoíris, una creencia contemporánea que algunas personas adoptan para imaginar el reencuentro con sus compañeros animales. Aunque no forma parte de la tradición mesoamericana, ofrece consuelo a quienes encuentran en ella una manera de mantener vivo ese vínculo.

Así, el Día de Muertos se convierte también en una oportunidad para agradecer la compañía de esos seres que dejaron huella en la familia, sin importar la especie, y celebrar los recuerdos que siguen acompañando a quienes los amaron.