Con el propósito de generar evidencia científica que contribuya al manejo seguro de los suelos y la producción agropecuaria, una investigación de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh) evalúa la capacidad del cempasúchil para actuar como filtro natural en terrenos agrícolas afectados por metales pesados.
El proyecto es encabezado por Marilyn Juárez Flores, estudiante de la Maestría en Ingeniería Agrícola y Uso Integral del Agua, bajo la dirección de Jorge Víctor Prado Hernández, coordinador general de Estudios de Posgrado de esa institución.

El estudio, titulado “Transporte de metales potencialmente tóxicos en el sistema suelo-planta: caso Tagetes erecta”, analiza el comportamiento del cadmio, cromo, plomo y níquel en su interacción con esta especie vegetal. Para ello, la investigación combina experimentos controlados en invernadero y cajas acrílicas de laboratorio, además de simulaciones con el programa HYDRUS, que permite predecir el desplazamiento de los metales a través del agua y el perfil del suelo.
Los resultados muestran que el cempasúchil presenta resistencia al cadmio y al níquel, pese a la toxicidad de ambos elementos. En el caso del plomo, las plantas expuestas sobrevivieron e incluso desarrollaron raíces más fuertes, tallos más largos y flores de mayor tamaño.
En contraste, el cromo fue el elemento que provocó los efectos más perjudiciales, al reducir considerablemente la biomasa de las plantas e impedir su floración. Las pruebas también identificaron cambios en la conductividad eléctrica del suelo, aunque su acidez no se modificó.

Originaria de Tixtla de Guerrero, Juárez Flores destacó la importancia de determinar qué partes de la planta retienen mayores cantidades de metales tóxicos para establecer medidas de manejo seguro.
El cempasúchil tiene diversos usos ornamentales, ceremoniales, gastronómicos y ganaderos a lo largo del año, por lo que conocer su interacción con los contaminantes resulta relevante para evitar riesgos asociados con su aprovechamiento. La investigación también busca aportar información para fortalecer la inocuidad y evaluar el uso seguro de recursos hídricos en la agricultura.
Como parte del proyecto, la estudiante desarrollará una herramienta visual para ayudar a productores de Tixtla a distinguir las flores masculinas de las femeninas y facilitar su identificación en el campo.
Asimismo, la evidencia obtenida podría contribuir al fortalecimiento del marco regulatorio ambiental sobre los límites máximos permisibles de metales pesados en suelos agrícolas y alimentos. Con este trabajo, la UACh busca aportar conocimiento para una producción agropecuaria más segura y sostenible.



