Cada verano, miles de personas llegan a Nanacamilpa para observar uno de los espectáculos naturales más impresionantes de México: el vuelo de las luciérnagas que iluminan los bosques tlaxcaltecas entre junio y agosto.
Sin embargo, quienes conocen bien esta región saben que el municipio tiene mucho más que ofrecer durante el resto del año.
Con esa idea nació Hacienda Tepozontitla, un proyecto turístico que busca convertir a Nanacamilpa en un destino permanente y no únicamente estacional, aprovechando la riqueza histórica, gastronómica y natural de una de las zonas más emblemáticas de Tlaxcala.
La nueva propuesta fue presentada oficialmente por sus anfitriones, Magda Luna López y Miguel Ángel Hernández, quienes abrieron las puertas de una propiedad con más de un siglo de historia y una visión clara: transformar una antigua hacienda agrícola en un espacio donde convivan patrimonio, naturaleza, aventura y hospitalidad.

Una hacienda que nació en el siglo XIX
Detrás de sus muros hay una historia que se remonta al Porfiriato.
Durante la inauguración, Miguel Ángel Hernández explicó que el inmueble originalmente llevó el nombre de Hacienda Santa Cruz de Tepozontitla y que, aunque existen pocas referencias precisas sobre su origen, la construcción data del siglo XVII.
“El 24 de mayo de 1894 tuvo una remodelación, teniendo esta fachada que es original. En la época del Porfiriato fue cuando se le dio esta vista y esta arquitectura”, explicó.
Durante décadas, la propiedad estuvo dedicada a la producción de cebada, maíz y pulque, actividades que marcaron profundamente la identidad económica y cultural de la región.
Hoy, buena parte de esa esencia permanece intacta.
El casco histórico conserva elementos arquitectónicos originales y está rodeado por extensiones agrícolas que permiten imaginar cómo era la vida en una hacienda productiva de finales del siglo XIX.
“Preservar este patrimonio significa también darle una nueva oportunidad de vida”, afirmó Hernández.

Nanacamilpa, más que el santuario de las luciérnagas
Hablar de Nanacamilpa suele ser sinónimo de luciérnagas. No es casualidad. Durante los últimos años, el fenómeno de bioluminiscencia que ocurre en sus bosques se ha convertido en uno de los mayores atractivos ecoturísticos del país.
Cada temporada, miles de visitantes recorren los senderos forestales para observar cómo millones de insectos iluminan la oscuridad en un ritual natural que parece sacado de una película.
La propia comunidad ha sido clave para proteger el ecosistema y desarrollar un modelo turístico que busca equilibrar la conservación ambiental con el crecimiento económico.
Pero la diputada local Aurora Villeda Temoltzin considera que la región merece ser conocida también por otros atractivos.
“Tenemos luciérnagas, pero aparte tenemos maguey, tenemos gastronomía, tenemos pulque, tenemos tantas cosas maravillosas”, señaló durante la ceremonia.
La apertura de Hacienda Tepozontitla busca precisamente ampliar esa oferta.

Dormir en el bosque sin renunciar a la comodidad
Una de las principales apuestas del proyecto es su hotel boutique.
Con apenas cinco habitaciones, el concepto está diseñado para viajeros que buscan privacidad y una experiencia más personalizada.
La idea es ofrecer una estancia rodeada de naturaleza, lejos del ruido urbano, pero con todas las comodidades de un alojamiento de alto nivel.
La experiencia se complementa con jardines, espacios abiertos y vistas a los paisajes agrícolas que caracterizan esta región de Tlaxcala.

El árbol de los deseos
Entre los rincones más llamativos del complejo destaca un árbol centenario que se ha convertido en símbolo del proyecto.
Bautizado como el Árbol de los Deseos, permite que los visitantes escriban metas, sueños o anhelos personales para colocarlos entre sus ramas.
La propuesta busca transformar una simple visita en una experiencia emocional y de reflexión.
Por la noche, la iluminación especial convierte este espacio en uno de los puntos más fotografiados de la hacienda.
Luciérnagas, pero con una experiencia diferente
Durante la temporada alta, Hacienda Tepozontitla ofrecerá programas especiales para quienes buscan vivir el fenómeno de las luciérnagas desde una perspectiva más cómoda.
La ventaja de su ubicación es la cercanía con las zonas boscosas donde ocurre el espectáculo natural.
La intención es que los visitantes puedan complementar el avistamiento con hospedaje, gastronomía y otras actividades sin necesidad de desplazarse largas distancias.

Nahuales, brujas y bolas de fuego
Cuando cae la noche, la experiencia cambia por completo.
Uno de los productos más originales del proyecto son las llamadas “Noches de Leyenda”.
Se trata de recorridos nocturnos donde cobran vida algunos de los relatos más conocidos del imaginario popular tlaxcalteca.
Historias sobre nahuales, brujas y las misteriosas bolas de fuego que forman parte de las tradiciones orales de la región se convierten en el eje de una actividad diseñada para conectar a los visitantes con el patrimonio cultural local.
La combinación de oscuridad, bosque y narración busca recrear la atmósfera en la que estas historias han sobrevivido durante generaciones.
Esta información te interesa: Cuando Pelé vivió en Guanajuato: la historia mundialista que pocos mexicanos conocen
Para quienes buscan adrenalina
No todo gira alrededor de la contemplación. La hacienda también apostará por el turismo de aventura.
Los visitantes podrán recorrer caminos y rutas naturales a bordo de vehículos 4×4 y RZR, explorando zonas que habitualmente permanecen fuera de los circuitos turísticos tradicionales.
Además, se contempla una zona para experiencias en globo aerostático, desde donde será posible observar los paisajes agrícolas y forestales que rodean Nanacamilpa.

Una cena rodeada por 800 velas
Quizá una de las experiencias más llamativas sea la llamada Candlelight Dinner.
La propuesta está dirigida principalmente a parejas y consiste en una cena romántica iluminada por más de 800 velas.
El montaje busca crear un ambiente íntimo para aniversarios, propuestas de matrimonio o celebraciones especiales.
En una época donde muchas experiencias turísticas compiten por llamar la atención a través de la tecnología, Tepozontitla apuesta por algo mucho más sencillo: la luz cálida de cientos de velas y el entorno natural de una hacienda histórica.
Gastronomía con identidad tlaxcalteca
La cocina también ocupa un lugar central en el proyecto.
El menú fue desarrollado por el chef Irad Santa Cruz y se enfoca en ingredientes locales, recetas tradicionales y técnicas contemporáneas.
La intención es que los visitantes conozcan la riqueza gastronómica del estado a través de productos regionales y propuestas que rescatan sabores tradicionales.

Un proyecto familiar que busca trascender
Durante la inauguración, Magda Luna López recordó que la hacienda representa mucho más que un negocio turístico.
La empresaria dedicó parte de su mensaje a recordar a su suegro, Ángel Hernández, a quien atribuyó el origen de la visión que hoy se materializa.
“Él fue quien impulsó este proyecto, quien creyó en el potencial de este lugar y quien nos inspiró a seguir adelante para convertir este sueño en una realidad”, expresó.
También destacó el trabajo conjunto realizado con su esposo para rescatar la propiedad.
“Detrás de cada espacio que hoy ven hay horas de trabajo, decisiones difíciles y un enorme esfuerzo que construimos juntos”, afirmó.
Por su parte, Aurora Villeda Temoltzin consideró que proyectos como este pueden convertirse en motores de desarrollo para la región.
“Estoy convencida de que esta hacienda atraerá más turismo y contribuirá al desarrollo económico de la región”, señaló.
Una apuesta para todo el año
La gran diferencia de Hacienda Tepozontitla es que no pretende depender únicamente de la temporada de luciérnagas.
Mientras muchos visitantes asocian Nanacamilpa exclusivamente con los meses de verano, este proyecto busca demostrar que la región tiene atractivos para disfrutarse durante todo el año.
Historia, naturaleza, gastronomía, aventura, tradiciones y experiencias inmersivas convergen en una misma propiedad.
En un municipio que aprendió a convertir un fenómeno natural en un modelo turístico exitoso, Hacienda Tepozontitla busca escribir un nuevo capítulo: el de un destino capaz de atraer visitantes mucho después de que las luciérnagas hayan apagado su luz.
Fotos: Cortesía Hacienda Tepozontitla.
No te vayas sin antes leer esto: El hospital donde los pacientes más graves vuelven a sentir el sol: así es la primera Unidad de Cuidados Intensivos al aire libre del Reino Unido



