Ocho de cada diez universitarios usan IA: ¿qué valor tiene pagar una carrera?

La inteligencia artificial está transformando la manera en que los jóvenes estudian, hacen tareas y se preparan para ingresar a la universidad.

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En México, ocho de cada diez estudiantes de educación superior utilizan herramientas de IA generativa para elaborar textos, de acuerdo con una encuesta nacional presentada por la Secretaría de Educación Pública (SEP).

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El reciente escándalo

El debate también ha llegado a los procesos de admisión.

Las irregularidades detectadas durante el proceso en línea de la UNAM en 2026 pusieron sobre la mesa los retos de evaluar conocimientos en un entorno donde la tecnología puede resolver problemas, generar respuestas y producir trabajos académicos en segundos.

Más allá de la discusión sobre el uso adecuado de estas herramientas, surge otra pregunta, esta vez relacionada con el dinero: si hoy podemos acceder a explicaciones, conocimientos y recursos de aprendizaje mediante inteligencia artificial, ¿qué estamos pagando cuando invertimos en una universidad o un posgrado?

Para Laudex, empresa mexicana especializada en financiamiento educativo, esta transformación invita a revisar cómo se evalúa el valor de la educación y qué conviene considerar antes de destinar recursos económicos a la formación profesional.

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Universidad, más que conocimientos

Durante décadas, uno de los principales atractivos de la educación superior fue el acceso a conocimientos especializados. Hoy, infinidad de explicaciones están disponibles en segundos y, en numerosos casos, sin costo.

Pero acceder a información no equivale a desarrollar una formación profesional.

La universidad también puede ofrecer acompañamiento docente, pensamiento crítico, experiencias prácticas, colaboración, redes de contacto, acreditaciones y oportunidades de vinculación con el mercado laboral.

La inteligencia artificial está cambiando la forma en que aprendemos, pero también debería hacernos más conscientes de lo que esperamos obtener cuando invertimos en educación, explica Francisco Cordero, CEO de Laudex.

“Una carrera o una maestría no deberían evaluarse únicamente por el título que recibimos, sino por las capacidades, experiencias y oportunidades que nos ayudan a construir para el futuro”.

Elegir qué estudiar también implica evaluar el costo

El nuevo entorno plantea un desafío para estudiantes y familias: distinguir entre lo que pueden aprender con recursos digitales y lo que requiere una experiencia educativa más estructurada.

Desde una perspectiva financiera, conviene considerar el costo total del programa, la calidad de la formación, las oportunidades profesionales y las perspectivas de desarrollo e ingresos futuros. Estos elementos ayudan a estimar el posible retorno de la inversión educativa.

La respuesta no será igual para todas las personas. Algunas encontrarán mayor valor en una licenciatura o un posgrado; otras podrían optar por certificaciones, especializaciones o programas de formación más cortos.

La pregunta no es si la inteligencia artificial sustituirá a las universidades, sino qué valor diferencial deben ofrecer estas instituciones, agrega Cordero.

“Cuando una persona decide invertir en su educación, está apostando por su futuro profesional. Por eso es importante analizar qué oportunidades puede abrirle esa preparación y si el beneficio esperado justifica la inversión”.

En este contexto, las instituciones educativas enfrentan el reto de incorporar la inteligencia artificial a sus programas y, al mismo tiempo, mostrar cómo preparan a sus estudiantes para un mercado laboral donde estas herramientas ya forman parte de la vida cotidiana.

Para quienes están por elegir una carrera o continuar sus estudios, la decisión implica analizar más que el costo de la colegiatura o el reconocimiento de una institución.

También supone preguntarse qué habilidades, experiencias y oportunidades esperan obtener de esa formación.

La inteligencia artificial puede hacer más accesible el conocimiento; el valor de la educación también está en lo que cada persona aprende a hacer con él.